Soledad Corti Otaegui de Chile ha plantado 1 árbol en la Patagonia.
Árboles plantados
Los bosques nativos cumplen un rol clave para distintos rubros, economías locales e iniciativas que trabajan por su cuidado y recuperación. Aun así, la restauración sigue enfrentando brechas de incentivos y oportunidades, especialmente en territorios de propiedad privada, que representan una parte importante del país.
En ese contexto, impulsar la reforestación en zonas de alto valor ecológico y social se vuelve una oportunidad concreta para generar impacto positivo.
Con ese propósito, en 2021 lanzamos este programa que invita a la ciudadanía a postular sus terrenos privados para ser reforestados, a través de dos iniciativas:
El 80% de la biodiversidad terrestre habita en los bosques nativos, por lo tanto, recuperarlos significa también que la fauna silvestre vuelva a habitar lo que antiguamente era su hogar.
Manejo dinámico y ecológico que mezcla árboles y arbustos con cultivos o sistemas de producción animal para obtener beneficios ambientales, económicos y sociales de forma ecológicamente sustentable.
Recuperar estos espacios proporciona conectividad entre paisajes, ecosistemas y hábitat, asegurando el mantenimiento de la diversidad biológica, y los procesos ecológicos y evolutivos.
Gran responsable de la crisis climática en el mundo. La reforestación es el primer paso para avanzar en restauración ecológica, combinado con la educación y vínculo con la comunidad local, multiplican impactos.
Algunos proyectos buscan crear un espacio que les permita impartir talleres educativos para la ciudadanía, y que esta aprenda sobre la flora y fauna nativa y su protección.
Apoyo a apicultores y pequeños productores que dependen de las abejas y el manejo sustentable de los bosques para vivir. La polinización de las plantas silvestres es clave para la vida en el mundo.
Este programa ha impactado a propietarios que habitan en las regiones de Maule a Aysén, movilizando una gran diversidad de especies nativas provenientes del bosque esclerófilo, bosque caducifolio, bosque laurifolio y bosque patagónico.
Se realiza un trabajo de restauración íntegro, abarcando la problemática de la deforestación de la mano con la comunidad, permitiendo así un cambio que perdure en el tiempo.
La sociedad civil muestra un creciente interés en restaurar su entorno, especialmente a nivel local. Los beneficiarios del programa provienen de diversos sectores, lo que representa una excelente oportunidad para movilizar recursos económicos y técnicos.
Más del 70% de los pequeños propietarios es de la región del Maule, un hotspot de biodiversidad mundial con muchas especies endémicas y altamente degradado. Por ello, la restauración ecológica en estos sectores es especialmente relevante en términos socioecológicos.