La iniciativa se implementará en Ñuble, Biobío y La Araucanía, el epicentro de la temporada, con intervenciones en terreno que combinan recuperación de suelos, reforestación con especies nativas, habilitación de áreas para procesos de largo plazo y apoyo a la comunidad local.
Más de 78 mil hectáreas fueron afectadas por incendios en la última temporada. Ñuble, Biobío y La Araucanía concentran cerca del 70% de la superficie arrasada, reinstalando con urgencia una pregunta clave en la zona centro-sur: ¿cómo recuperar territorios que enfrentan eventos cada vez más frecuentes y de mayor impacto?
En ese contexto, Fundación Reforestemos puso en marcha su Plan de Restauración 2026 para las regiones más afectadas, con una estrategia enfocada en intervenir en terreno y proyectar procesos de recuperación a largo plazo.
La iniciativa marca una nueva etapa en el trabajo de la fundación en la zona centro-sur, con foco en recuperar ecosistemas degradados, aumentar la cobertura de bosque nativo y habilitar condiciones que permitan sostener procesos de restauración ecológica y social. Una tarea que se construye, como ha sido siempre su sello, junto a quienes habitan estos territorios.
“Los incendios forestales dejaron de ser eventos aislados y hoy se concentran con fuerza en la zona centro-sur, donde se registra más del 80% de los megaincendios del país desde 2010. Frente a eso, este plan busca avanzar en restauración en terreno, con acciones concretas que permitan recuperar ecosistemas, reducir riesgos y mejorar la calidad de vida de las comunidades”, señala Suzanne Wylie, directora ejecutiva de Fundación Reforestemos.
Las intervenciones se ejecutarán en terreno durante 2026 y se definirán caso a caso, priorizando territorios donde la restauración sea pertinente, viable y sostenible en el tiempo, en línea con el enfoque que la fundación ha desarrollado a nivel nacional. En paralelo, se están levantando los puntos más críticos para intervenir en las zonas más afectadas por la emergencia, como Lirquén, Penco y Concepción.
Restauración integral del territorio
La implementación incorporará trabajo con pequeños propietarios, actores locales y áreas de conservación de alto valor ecológico, junto con la activación del programa de empresas, que permitirá canalizar inversión hacia proyectos con impacto medible en terreno, vinculando sostenibilidad con resultados concretos, reforzando un modelo colaborativo que ha permitido escalar iniciativas de restauración en el país.
El plan se implementará a través de tres focos de acción en terreno. Por una parte, se avanzará en la restauración de ecosistemas clave, con proyectos orientados a la protección de especies nativas y la intervención en zonas prioritarias de las regiones afectadas.
En paralelo, se trabajará junto a comunidades locales, a través del apoyo a pequeños propietarios que dependen del bosque nativo como fuente de sustento, fortaleciendo su manejo y recuperación. Además, se contempla abordar establecimientos educacionales afectados, mediante iniciativas de arbolado y educación ambiental, que contribuyan a la recuperación de sus entornos y al fortalecimiento de la conciencia ecológica en las comunidades.
También, se impulsarán donaciones, movilizando alianzas y recursos para entregar implementos clave que permitan activar proyectos de restauración en los territorios, en distintas comunas de Ñuble, Biobío y la Araucanía, incluyendo zonas afectadas por incendios recientes.
Todas estas acciones podrán ejecutarse gracias al apoyo de quienes quieran aportar árboles nativos a través de reforestemos.org, así como alianzas público-privadas con empresas comprometidas. Hasta ahora ya se han sumado: Marley Coffee, Epson, Inchcape con su marca BMW, Rotter & Krauss, Nespresso, Viña Undurraga, SURA, Taylor, Netafim, Solcor y Dunati.
SOBRE FUNDACIÓN REFORESTEMOS
Fundación Reforestemos nació en 2012 tras el incendio del Parque Nacional Torres del Paine y hoy lidera la mayor campaña de restauración ecológica de Chile. Con cerca de 1,7 millones de árboles nativos plantados en 13 regiones y tres países, ha movilizado a miles de voluntarios y más de 700 empresas en torno a un modelo integral que combina educación ambiental, prevención de incendios y reforestación a gran escala.
Es la primera institución del país certificada bajo el estándar del Colegio de Ingenieros Forestales, reconocimiento que la consolida como referente en restauración de ecosistemas nativos y ejecución de iniciativas sostenibles; parte de Forest Stewardship Council (FSC), y de los Consejos de Política Forestal y de Bosque Nativo del Ministerio de Agricultura. Actualmente impulsa programas de conservación, arbolado urbano y restauración de ecosistemas, gestionando el vivero más innovador de la Patagonia y desarrollando alianzas con el mundo público, privado y académico para enfrentar la crisis climática desde la acción.