Entusiasmados con el proyecto, 60 colaboradores de Claro y la Municipalidad de Huechuraba trabajaron en la plantación de especies nativas, en el que será el principal pulmón verde de Huechuraba.
En una ciudad donde las áreas verdes ya no son solo un atributo urbano, sino una necesidad frente al calor, la contaminación y la falta de espacios de encuentro, cada nuevo árbol cuenta. Un estudio de Corporación Ciudades identificó 77 áreas verdes del Gran Santiago con potencial para funcionar como refugios climáticos urbanos.
En ese contexto, el trabajo que impulsan la Municipalidad de Huechuraba, Claro Chile y Fundación Reforestemos en el futuro parque El Rosal es un aporte a una necesidad concreta: recuperar un espacio de valor ambiental y transformarlo en un nuevo pulmón verde para la comuna.
Hace algunos días, cerca de 60 colaboradores de Claro, junto a vecinos y equipos de Fundación Reforestemos, participaron en una nueva etapa del programa de reforestación de El Rosal, ubicado en el sector de Camino Punta Mocha. La actividad fue liderada por el alcalde Max Luksic y sumó 100 nuevos árboles al proyecto. Con ello, ya son 500 las especies plantadas en este espacio, cuya meta es alcanzar más de 2.000 especies nativas al año 2030.
La iniciativa es más que una jornada de voluntariado. El Rosal proyecta contar con áreas verdes, zonas de juegos y picnic, además de circuitos de senderismo que promuevan la vida al aire libre, la actividad física y una mayor conexión con la naturaleza. La apuesta es que se convierta en un lugar de encuentro para las familias y en una pieza relevante dentro de la infraestructura verde de la comuna.
Un nuevo pulmón verde
Desde el municipio, el alcalde Max Luksic destacó el valor comunitario del proyecto. ‘Nuestros vecinos merecen tener espacios verdes y limpios. Por eso, esta alianza apunta a la recuperación de lugares que van a quedar para la comunidad, para que sea un punto de encuentro para las familias de Huechuraba. Estamos muy contentos por esta alianza que permite potenciar este pulmón verde para nuestra comuna’, señaló.
Para Claro, la actividad también tiene una dimensión territorial. Huechuraba es parte relevante de la historia de la compañía y, por lo mismo, la reforestación de El Rosal se ha transformado en una manera concreta de vincular su estrategia de sostenibilidad con la comunidad. ‘No se trata solo de plantar árboles, sino de aportar a la recuperación de espacios verdes y a la construcción de un lugar que quedará para los vecinos, las familias y las futuras generaciones’, afirmó Rodrigo Sahr, vicepresidente de Marca, Comunicaciones y Sostenibilidad de Claro Chile.
La mirada técnica la aporta Fundación Reforestemos. Para su directora ejecutiva, Suzanne Wylie, ‘las ciudades necesitan infraestructura verde estratégica para avanzar hacia comunidades más resilientes frente al cambio climático, aportando beneficios ecosistémicos y sociales a sus habitantes.’, sostuvo.
El proyecto también se conecta con una mirada más amplia de colaboración entre instituciones. Desde Claro, Luz María Antúnez, vicepresidenta de Capital Humano, destacó que este tipo de voluntariados permiten llevar el propósito corporativo al terreno. ‘Para nosotros es importante que nuestros equipos puedan ser parte de iniciativas que aportan a la comunidad. Trabajar por hacer posible un mundo mejor también significa involucrarse, dedicar tiempo y contribuir a espacios que tendrán un impacto real en las personas’, señaló.
En la misma línea, Cyntia Soto, gerente de Sostenibilidad y Responsabilidad Corporativa de Claro, explicó que el trabajo con Huechuraba forma parte de un proyecto más amplio con la comuna, que considera reforestación, educación digital, conectividad móvil y avances hacia una mirada de ciudad inteligente. ‘Esta iniciativa permite plasmar en concreto nuestro propósito. No es una acción aislada, sino parte de un vínculo de largo plazo con la comunidad’, afirmó.
Con cada nueva etapa, El Rosal comienza a tomar forma como algo más que un parque en construcción. Es un proyecto ambiental, comunitario y colaborativo, que busca dejar una huella concreta en la comuna: más sombra, más naturaleza y más encuentro.