En Macul estamos trabajando para hacerlo realidad. Junto a voluntarios de Kennedys, que cambiaron un día de oficina por una jornada al aire libre con propósito, plantamos nuevas especies nativas para aumentar la sombra, renovar el arbolado urbano y seguir construyendo espacios más verdes para la comunidad.
Con energía, compromiso y mucho trabajo en equipo, los voluntarios lo dieron todo para hacer posible esta intervención que beneficiará a más de 28.000 vecinos y vecinas, además de la comunidad del Colegio Salesiano de Macul.
“No es lo mismo leer sobre este tipo de acciones que vivirla y experimentar esta jornada con la tierra. Da mucha satisfacción ver a tu equipo trabajando por un propósito diferente, de forma colaborativa y dejando algo en la comunidad que crecerá en el tiempo” Pablo Lara, senior associate.
Quillayes, chañares, corcolenes, quebrachos, algarrobos blancos y pimientos serán parte de este nuevo paisaje urbano que aportará bienestar, biodiversidad y más calidad de vida para todos. Porque cuando personas y naturaleza se unen, el cambio se nota.





