Más de 300 voluntarios participaron en una jornada de restauración ecológica realizada en el Parque San Carlos de Apoquindo, en la región Metropolitana, luego de la temporada de incendios forestales que afectó más de mil hectáreas en la precordillera capitalina.
La actividad, que reunió a participantes tras una convocatoria que superó los mil inscritos, estuvo enfocada en la recuperación del bosque esclerófilo, uno de los ecosistemas más amenazados del país y considerado clave para el equilibrio ambiental de la capital.
Durante la jornada se ejecutaron trabajos orientados a la recuperación del suelo, considerado uno de los procesos más críticos tras los incendios forestales. En concreto, los voluntarios construyeron 240 metros de zanjas de infiltración y protegieron cerca de 100 árboles nativos dañados por el fuego, interviniendo una superficie total de 1,4 hectáreas.
Estas obras, conocidas como OCAS (Obras de Conservación de Agua y Suelo), buscan disminuir la erosión, facilitar la captación de agua en las laderas y restituir nutrientes esenciales para favorecer la regeneración natural del ecosistema.
Desde Fundación Reforestemos advirtieron que los daños provocados por los incendios no solo afectan la vegetación visible, sino también la capacidad del suelo para retener agua y sostener la biodiversidad, proceso que puede tardar décadas en recuperarse.
La directora ejecutiva de la organización, Suzanne Wylie, señaló que actuar tempranamente resulta clave para evitar un deterioro irreversible del territorio y destacó que la restauración ecológica debe entenderse como una tarea colectiva.
Por su parte, la alcaldesa de Las Condes y presidenta del directorio de la Asociación Parque Cordillera, Catalina San Martín, valoró la participación ciudadana y sostuvo que este tipo de iniciativas permite fortalecer el vínculo entre la comunidad y la precordillera, además de generar conciencia sobre la importancia de proteger estos espacios naturales.
El Parque San Carlos de Apoquindo cumple además un rol estratégico dentro de la cuenca del río Maipo, fuente de agua potable para más del 80% de la región Metropolitana. En medio del escenario de sequía y estrés hídrico, las intervenciones realizadas apuntan también a mejorar la infiltración de agua hacia los acuíferos precordilleranos.
Desde la Asociación Parque Cordillera señalaron que existe esperanza en avanzar hacia la recuperación del ecosistema afectado y eventualmente reabrir el parque para el público, permitiendo nuevamente el acceso a uno de los principales pulmones verdes de la capital.
La actividad forma parte del Plan de Restauración 2026 impulsado por Fundación Reforestemos, iniciativa que busca promover territorios más resilientes frente al cambio climático y avanzar en procesos de restauración ambiental de largo plazo.