Tras el incendio que afectó más de mil hectáreas en la precordillera de la Región Metropolitana durante la última temporada, el Parque San Carlos de Apoquindo se convirtió en escenario de una de nuestras primeras grandes acciones de restauración ecológica post incendio en la zona central del país.
Más de 300 voluntarios llegaron hasta este ecosistema estratégico para participar en una jornada organizada por Fundación Reforestemos junto a Asociación Parque Cordillera, la Municipalidad de Las Condes y el Club Deportivo Universidad Católica, enfocada en una etapa fundamental —y muchas veces invisible— de la restauración: la recuperación del suelo.
Porque restaurar un bosque no siempre comienza plantando árboles. Muchas veces, el primer paso es preparar el territorio para que la vida pueda volver a sostenerse.
¿Qué son las OCAS?
Las OCAS —Obras de Conservación de Agua y Suelo— son intervenciones diseñadas para disminuir la erosión, capturar aguas lluvia y favorecer la infiltración del agua en el suelo.
Su objetivo es recuperar funciones ecológicas esenciales en territorios degradados, especialmente en escenarios afectados por incendios, sequía y desertificación.
Estas obras permiten:
- frenar la escorrentía superficial,
- retener sedimentos y nutrientes,
- aumentar la humedad del suelo,
- favorecer la infiltración hacia napas y acuíferos,
- y generar mejores condiciones para la regeneración de la vegetación nativa.
- Según un manual desarrollado por INFOR, las OCAS ayudan además a combatir la degradación del suelo y fortalecer la adaptación de los ecosistemas frente al cambio climático.
Las labores que realizamos en terreno
Durante el voluntariado ciudadano se construyeron 240 metros de zanjas de infiltración y se protegieron cerca de 100 árboles nativos afectados por el incendio, interviniendo una superficie aproximada de 1,4 hectáreas.
Las principales acciones desarrolladas fueron:
Zanjas de infiltración
Las zanjas de infiltración son excavaciones construidas siguiendo las curvas de nivel de la ladera. Su función es capturar el agua de lluvia, disminuir la velocidad del escurrimiento y permitir que el agua infiltre lentamente hacia el suelo.
En ecosistemas afectados por incendios, cumplen un rol especialmente importante, ya que el suelo queda expuesto y pierde gran parte de su capacidad natural para absorber agua.
Medias lunas alrededor de árboles nativos
También se realizaron surcos de medialuna alrededor de árboles nativos sobrevivientes al incendio.
Estas estructuras semicirculares funcionan como pequeños colectores de agua: capturan la escorrentía superficial y concentran humedad alrededor del árbol, aumentando sus posibilidades de sobrevivencia y recuperación.
Además de proteger individuos ya existentes, estas obras ayudan a estabilizar el suelo y generar microcondiciones favorables para la regeneración natural del ecosistema.

Un ecosistema clave para Santiago
El Parque San Carlos de Apoquindo protege uno de los remanentes más importantes de bosque esclerófilo de la Región Metropolitana, un ecosistema único del clima mediterráneo chileno y uno de los más amenazados del planeta.
Aquí habitan especies nativas fundamentales para la biodiversidad y la regulación hídrica de la cuenca del Maipo, fuente de agua potable para gran parte de Santiago.
Los bosques cumplen un rol esencial en la regulación del agua, ayudando a mantener su calidad, favorecer su infiltración y disminuir riesgos como erosión, inundaciones y sequías.
Por eso, restaurar estos territorios no significa únicamente recuperar árboles. Significa recuperar funciones ecológicas fundamentales para la resiliencia de toda la ciudad.
Restaurar también significa trabajar el suelo
Muchas veces imaginamos la restauración como una acción inmediata de plantación. Pero después de un incendio, el suelo necesita primero recuperar estabilidad, estructura y capacidad de infiltración.
Sin ese trabajo previo, cualquier esfuerzo posterior pierde sostenibilidad.
Las OCAS representan justamente esa mirada de largo plazo: intervenir respetando los tiempos del ecosistema y entendiendo que restaurar no es solo volver a plantar, sino reconstruir las condiciones que permiten que un bosque vuelva a existir.
Porque la restauración ecológica no ocurre de un día para otro. Se construye paso a paso, con trabajo colaborativo, ciencia y acción concreta en terreno.
